LA COMUNICACION DIGITAL
La comunicación digital es un fenómeno que ha calado en la
vida cotidiana del hombre. Surge como efecto de las nuevas tecnologías
que se introducen de manera vertiginosa en el campo de la comunicación
social. Intenta fusionar el periodismo con las nuevas técnicas de la
informática, las letras con bits; lo analógico se convierte en digital.
Esta novedosa forma de comunicación le abre numerosas puertas al
usuario. Le otorga herramientas no sólo para expresarse de forma
escrita, sino que le permite usar imágenes, videos, grabaciones de voz,
animaciones, hipervínculos, correos electrónicos, blogs, entre otros;
para expresar sus pensamientos e ideas.
La era digital le brinda infinitas fuentes de investigación al hombre
cibernetico; desde rápidos buscadores, hasta fuentes editables. Sin
dejar a un lado las redes sociales, herramientas de inmediata y
constante actualización que le permiten al consumidor conectarse con
otras personas e informarse sobre los acontecimientos más recientes.
Comunicación digital implica también interacción y colaboración entre todas las personas que hacen uso y que se encuentran interconectados en la red.
Esta revolución digital abre puertas que años atrás eran
indivisibles, como lo son: la interacción en tiempo real entre dos
personas sin importar su ubicación espacial; el traslado de lo que antes
se conocía como una gran oficina a un espacio reducido que sólo
requiere de un ordenador conectado a internet; y, sin dejar de lado, el
constante cambalache al que están sometidos los roles de emisor y
receptor, ya que se “ofrecen a nuestra audiencia herramientas para que
respondan, comenten o manifiesten sobre nuestros mensajes. Desde
encuestas hasta foros, pasando por refutaciones publicadas al pie de un
artículo, el receptor puede ser un socio invaluable en la configuración
de los medios del siglo XXI” como lo expresa Núñez (2005, p.48).
En cuanto a la colaboración presente en la red es ineludible el hecho
de que sin participación un espacio de la web se puede considerar
muerto. Un sitio cobra vida y se desarrolla, en la medida que los
usuarios empiezan a intervenir, preguntar, responder y hasta denunciar
el tema que se trata.
Una herramienta significativa para que la interacción y la colaboración se den a total cabalidad es el hipertexto.